
“La medida de la inteligencia es la capacidad de cambiar” Esta frase nos la regaló Einstein y en los tiempos que estamos viviendo nos veremos obligados a cambiar de manera drástica mucho del mundo en el que estábamos acostumbrados a vivir. En tiempos de Pandemia se evidencia que más información no necesariamente implica más conocimiento, y mucho menos implica mayor bienestar. Mejor información y cambios significativos en nuestras acciones sí influye de manera significativa en nuestro bienestar y el de nuestro entorno (que es también parte de nuestro bienestar).
Muchos están esperando que vuelva la “normalidad”, creo que esto es como esperar que vuelva “la Venezuela de antes”; ninguna de las dos existe como las recordamos, mientras más rápido asumamos el cambio y contribuyamos a redefinirlo, más posibilidad tendremos de conectar con un bienestar genuino y, ojalá, sostenible.
La educación más importante hoy para nuestros hijos no está en la escuela, está en cómo asumimos en casa esta realidad que se nos impone. Está en cómo llevamos la convivencia, en cómo cuidamos de nosotros mismos e incluso de otros; está en lo que modelamos sin decir, porque al final nuestras acciones dicen más que nuestras palabras. Ni siquiera los expertos en el tema de la Pandemia tienen todas las respuestas, no esperemos tenerlas nosotros.
¿Cuántas veces hemos escuchado la necesidad de aprender a vivir en la incertidumbre? Es tiempo de la creatividad, de la innovación y de las alianzas como base para un nuevo orden social y económico en todo el mundo. Aquellos con más credibilidad y capacidad de integrar, de trabajar en red, de poner al servicio sus capacidades para sumarse a capacidades mayores, son los que podrán liderarnos de manera sostenible para impulsar de nuevo la productividad con mayor equidad. Hoy más que nunca las alianzas serán clave para impulsar la solidaridad de manera sostenible. El tiempo y la realidad va cercando el espacio para los egos e individualismos, aunque muchos de éstos también permanecerán.
Hoy nos damos cuenta de que la Libertad conlleva también grandes responsabilidades y que muchos no han estado a la altura de tal responsabilidad. Los sistemas con mayor capacidad de control (incluso del virus) terminan siendo los que menos libertades ofrecen a su población ¿Entonces? ¿Cuál es la Sociedad a la que aspiramos? ¿En qué tipo de Comunidad quiero vivir y quiero educar a mis hijos? Esto también pasará, pero de nosotros también depende el alcance de la tragedia. Aprendamos que la Libertad siempre trae consigo una cuota importante de Responsabilidad, conmigo mismo y con otros.
El mundo nos necesita sanos, mental y emocionalmente. Somos más vulnerables de lo que nos gustaría aceptar. Pero también tenemos la capacidad de asumirla y utilizarla a nuestro favor. Seamos realmente inteligentes y cambiemos pronto, hoy la situación nos exige ser más solidarios, vernos como la gran Aldea Global que somos. Somos una gran tribu enfrentando una gran amenaza… Desde tu ámbito de acción ¿Qué es lo mejor que puedes hacer hoy por el bien de todos? Por lo pronto, quédate en casa.